Bebé que nació en un baño sigue luchando por su vida

Periodista: Wendy Arias

La lista de cosas que usted ha hecho en 5 días podría ser muy larga. La lista de cosas que ha hecho este bebé en cinco días se resume así: luchar por su vida. De acuerdo con el Hospital de Niños, el bebé de 6 meses de gestación que fue dado a luz en el servicio sanitario de la sucursal del Banco Crédito Agrícola de Cartago, en La Uuruca, se mantiene estable aunque por su condición de prematuro los doctores mantienen una vigilancia estricta de su salud.  El cuerpo médico que atiende al menor calcula que el parto se dió a las 26 semanas, por lo que aún la creatura es asistida con oxígeno.

Aquél 5 de mayo, cuando se dio a conocer este hecho, hubo varios protagonistas que en el anonimato hicieron posible que en estas condiciones insalubres extremas, el pequeñito siguiera con vida.  Una de ellas, el cruzrojista Andrés Fernández, quién estuvo ahí con un sentimiento inagotable de ayudar a la creatura.

Andrés relató a lizethcastro.tv: “Al llegar, se piensan dos cosas, estará vivo o estará muerto. Cuando llegué apenas tuvo fuerza para emitir un llanto y es ahí donde crecen las ganas de socorrer. Cuando ya íbamos en la ambulancia, yo le iba hablando mientras colocaba la máscara de oxígeno, el bebé me tomó el dedo con sus manitas, fue como una electricidad, crece la necesidad de asistir. Entra en juego el sentimiento de rescatista y de padre, solo quiero que esté bien”.

El socorrista de 36 años de edad, trabaja para la Cruz Roja desde hace 23 años, es casado y padre de un niño de cuatro años. Asegura que todas las emergencias en las que ha participado han sido distintas, pero que tienen en común la gratificación de ayudar.  El rescate de este bebé, dice él, fue una labor de equipo: “Todos ahí actuaron con el corazón, lo arroparon y mantuvieron con la placenta y cordón umbilical mientras llegábamos. Nosotros vamos para ayudar y llevarlos a tiempo a un  hospital, pero las emociones también son parte de los socorristas, sin distinción, pero sobre todo con niños. En este caso, el bebé prematuro que estaba sin su madre, queriendo vivir a pesar de no estar del todo desarrollado, es un sentimiento inexplicable”.

Este vecino de Turrialba quien trabaja en la sede de León Trece, afirma que ama su trabajo porque en él continúa viva la razón con la que vive cada día: la misión de ayudar. “Es parte de mi vida y de mi corazón. La Cruz Roja es una familia que está en todo lado para todos”.

Y como la vida es dar y recibir, al regreso de su casa, aquél 5 de mayo, Andrés tuvo una bella sorpresa:  su hijo le esperó en su casa, vestido con un pequeño uniforme  de cruzrojista, ya que anhela convertirse en uno más de esos hombres y mujeres,  que en medio de distintas emociones, tienen la convicción de que nacieron para tender una mano.

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