Cuando dejar de luchar no es opción

El atleta costarricense sigue luchando

A los 20 años uno tiene una colección impresionante de sueños. En ese justo momento el atleta costarricense Sherman Guity se perfilaba como el mejor del país. El corredor se visualizaba, en sus madrugadas, en cada entrenamiento diario, con su medalla de oro en el pecho. Esfuerzo y talento juntos, disciplina al máximo. ¡Qué fuerza de hombre! Sus piernas eran motores de un enorme avión que ya había despegado pero le faltaban millas para llegar a un gran destino.

En eso estaba él cuando la vida le tenía un segundo de tragedia; sólo un segundo bastó para que Sherman perdiera, en un accidente de tránsito uno de sus potentes motores.  Iba en su moto, chocó contra un carro que le pasó por encima de su pierna izquierda, razón por la que se la amputaron. 

La hospitalización del joven fue noticia, su amputación y su salida del Hospital.  Pero también fue noticia la gran frase que me logró estremecer hasta lo más profundo: “Les prometo que seré el mejor atleta paralímpico de Costa Rica”. 

Sherman fue grabado haciendo un reconocimiento en el Estadio donde va a volver a entrenar… Qué dignidad de caballero, qué altura de ser humano.

Este es uno de los ejemplos por los que me digo a mí misma que la renuncia no puede existir para los que luchamos con propósito.  El pueblo lo dice muy fácil: “Si tenés limones, hace limonada”.  John Maxwell lo dice más claro: “Donde no hay lucha, no hay progreso. Afrontar dificultades es inevitable. Aprender de ellas es opcional”.

¿Qué razón tenés para luchar?  Si decís que no tenés, es porque estás viendo algo que perdiste. Poné la mirada en otra parte: No veás lo que no tenés.  Sherman ve la pierna derecha fuerte que conserva; observa que sus pulmones trabajan perfecto;  su corazón late fuerte y todo su cuerpo quiere luchar. El ve que en su mente sigue existiendo la ambición de la competencia que se gana con perseverancia.  El no ve lo que dejó en el Hospital sino lo que permanece en su vida.  

Para este atleta mis respetos, mi admiración y mis ganas de seguir adelante inspirada en él.

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