Que no sea tarde para amar

Ella lo había amado mucho y de vuelta recibía un poquito de amor. El desamor (que son pizcas de amor tiradas como boronas al piso) fue haciendo su trabajo y abrió grietas; ella compró pasta para ponerle a las grietas como cuando uno pone una curita en una herida. Así lo hizo durante años.

Por más pasta, por más curitas, el edificio se cayó.

Entonces, con la maleta de emociones hecha, tras muchas noches en vela y llorar lágrimas como un río, decidió decirle a aquél hombre que ya no más. El la ve tan decidida como nunca, le pide que lo intenten, se arrodilla, se lo suplica y ella le responde:  “Ahora que querés darme mi lugar, yo ya agarré mi silla para dármelo yo misma. Ya me fui de tu lado, sin que te dieras cuenta y no tengo motivo para devolverme”.

Algo así le pasó al internacional Phil Collins, baterista, intérprete, compositor, mega estrella inglesa.  “Cuando decidí dejar de trabajar para estar con mi familia, mi familia se quebró y yo no lo sabía.” Quien le comunicó la situación fue la soledad. Cuando Collins decidió no dar más conciertos, ni organizar más giras mundiales, regresó a su casa pero ya su esposa no estaba. Es más, se va de la casa con los dos hijos menores y luego se volvió a casar.  Solo, frustrado, sintiéndose culpable, el intérprete de “¿Do you remember?” se abraza a las curvas de una botella:  “Esto casi me mata. Después de que mi ex esposa se casó, empecé a tomar alcohol sin parar”.  En Alcohólicos Anónimos encontró ayuda, médicos le prescribieron medicamentos sin éxito alguno, hasta que sucede lo que hizo que definitivamente dejara de autodestruirse. Fue un diagnóstico: pancreatitis.“Casi muero, esta batalla me hizo casi morir”.  El logra encontrar un par de especialistas en Estados Unidos y al fin empieza a superar la enfermedad del alcoholismo y la que tenía su páncreas destruido.

La vida le dio una segunda oportunidad a Phil Collins quien ha recibido el apoyo de sus hijos para que se reconstruya y vuelva a los escenarios. Pero el amor de aquella mujer…ese lo perdió.

Yo sé que a veces nos dicen que nunca es tarde cuando la dicha es buena. Yo digo que a veces sí es tarde, las facturas se pagan, el reloj avanza y hay que amar hoy para que hoy seamos amados porque mañana, mañana talvez sea tarde porque ya no hay dicha que celebrar.

Un comentario en “Que no sea tarde para amar

  1. Es muy duro, ver como se te va la vida y aquel con quien creiste construir una familis; hoy está con otra construyendo una nueva familia !! Siento no poder levantarme, me duele el.qlma deseo salir corriendo y dejarlo todo; pero un hijo de 8 años aferrado a mi… es quien me impide huir!! Su vida en mis manos, es la misión que tengo por ahora y de ella dar cuentas mañana cuando ya no este aquí… Pero quiero libertad, también quiero vivir, creer q puedo volver amar y me aferró al miedo porque no se como volver a empezar!!
    Pienso en mis cicatrices de la cesárea, de una operación d vesícula y de unas estrías de amor x el embarazo de mi amor chiquito!! Quien podrá poner nuevamente su mirada en esta mujer que con sus 41 años, donde socialmente ya debes ser una mujer estable con una vida echa… a fracasado en el amor y lo más irónico aun…ser Oriebtadora de profesión, ayudar a otros a levantarse, a priorizar, a vivir su duelo y encontrarle un sentido a su vivir!! Hoy no sabe como seguir, como superar este dolor, está soledad y lograr te encontrar de nuevo su libertad y volver a sonreír.

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